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Expedición oceanográfica detectó microbasural en el canal White

Cuando se dirigían al Fiordo de las Montañas para realizar diversos trabajos científicos, un equipo multidisciplinario de profesionales de CONAF, el Centro IDEAL y la DGA encontró desechos que acrecientan el deterioro de la vegetación y la contaminación del borde costero.

El canal White es un estrecho paso ubicado en la provincia de Última Esperanza, Región de Magallanes. En aquel lugar y mientras se dirigían al Fiordo de las Montañas —ubicado 100 kilómetros al noreste de Puerto Natales en la Reserva Nacional Kawésqar—, una expedición oceanográfica detectó un microbasural.

La campaña, organizada por la Corporación Nacional Forestal (CONAF) en colaboración con el Centro de Investigación Dinámica de Ecosistemas Marinos de Altas Latitudes (IDEAL) de la Universidad Austral de Chile (UACh) y la Dirección General de Aguas (DGA) del Ministerio de Obras Públicas, halló evidencias de distintos tipos de desechos depositados en un sitio de recalada del canal White.

Los profesionales divisaron envoltorios de comida, botellas de vidrio y de plástico, restos de aparejos de pesca, bolsas de nylon, así como restos de ropa, telas de plástico, tubos plásticos, entre otros. Asimismo, se pudo observar basura en la costa y en el fondo marino del sector.

“Se encontró un gran volumen de basura que está siendo depositada en la aguada del canal White. Lo preocupante es que este es un lugar donde frecuentemente se obtiene agua para abastecer a las naves menores que se internan a la Reserva Nacional y Parque Nacional Kawésqar, convirtiendo el lugar en un basural ilegal”, comentó Jovito González, administrador CONAF en el parque.

Primera campaña

A bordo de la lancha institucional de CONAF, “Yepayek”, el grupo interdisciplinario de profesionales monitoreó las condiciones del agua Fiordo de las Montañas. Durante tres días, el equipo de realizó una caracterización oceanográfica y limnológica del agua, concentrando el trabajo en el área de influencia de los cinco glaciares principales de la zona. Se obtuvieron registros de temperatura y salinidad de la columna de agua, muestras de fitoplancton y de agua para análisis de nutrientes. Además, se registraron parámetros fisicoquímicos de algunos cuerpos de agua dulce pertenecientes al fiordo, y se colectaron muestras de fitoplancton para detectar la presencia del alga invasora Didymo. 

“Este tipo de actividades cooperativas resulta de gran importancia para la gestión efectiva de las áreas protegidas de la región, sobre todo en aquellas que contienen ecosistemas acuáticos y donde la complejidad técnica muchas veces dificulta la realización del monitoreo de los objetos de conservación y sus amenazas”, comentó el del biólogo marino y profesional de Áreas Silvestres Protegidas de CONAF, Jorge González.

Esta es la primera expedición en la que se realiza un análisis de las condiciones del Fiordo de las Montañas. Su objetivo principal fue monitorear la influencia del derretimiento de los glaciares sobre las características oceanográficas y biológicas a lo largo del lugar. “En los próximos meses se analizará el fitoplancton presente en la columna de agua para conocer los tipos de organismos provenientes del glaciar con una frecuencia estacional”, explicó Marjorie Araya, bióloga marina del Centro IDEAL, e integrante de la campaña.

“El lugar se encuentra próximo al paso Kirke, que es la única ruta de navegación para conectar Puerto Natales. Es un sector que no se encuentra afectado por actividades industriales a excepción del turismo. Este fiordo es importante debido a que reúne las condiciones para analizar distintas variables y no está intervenido de forma considerable”, agregó Araya, quien participó de la expedición junto a Fernando Fritz, estudiante del Centro IDEAL.

Además de los estudios realizados en el lugar, la DGA realizó mantenimiento de la estación meteorológica ubicada en el glaciar Bernal. Este sistema forma parte de la red de monitoreo del Campo de Hielo Patagónico Sur y entrega información de la atmósfera acerca de la precipitación, temperatura, humedad, velocidad y dirección del viento en el área. 

“La información meteorológica y la oceanográfica colectada a una escala estacional será clave en entender los procesos atmosféricos, hidrológicos y oceanográficos en fiordos remotos y con una fuerte influencia de glaciares, ambientes que se encuentran en un régimen de cambio climático”, comentó el oceanógrafo Dr. José Luis Iriarte, investigador del Centro IDEAL. 

Expedición obtiene nuevos registros de dinosaurios en Cerro Guido

El martes pasado concluyó con éxito la undécima campaña paleontológica en el sector de Cerro Guido, liderada por investigadores e investigadoras de la Universidad de Chile y del Instituto Antártico Chileno (INACH). Como detalla el paleontólogo de la Universidad de Chile, Sergio Soto, se hallaron restos fósiles de una gran cantidad de vertebrados, incluyendo mamíferos y nuevos restos del anquilosaurio Stegouros, los que permitirán entender mejor su anatomía. Igualmente encontraron huesos de hadrosaurio (dinosaurio con pico de pato) de los que no se tenía conocimiento.

Para el Dr. Alexander Vargas, director de la Red Paleontológica de la Universidad de Chile y  del proyecto Anillo “Nuevas fuentes de datos sobre el registro fósil y la evolución de los vertebrados”, esta fue una campaña redonda. “He visto cómo se ha ido perfeccionando la experiencia y capacidad técnica de nuestros investigadores e investigadoras para extraer los fósiles de una manera que aprovecha más todo tipo de información científica, el nuevo cuidado que estamos teniendo con microfósiles, un mayor nivel de atención y, en general, la rapidez y eficacia con la cual estamos sacando los huesos de dinosaurios”, confiesa con orgullo Vargas.

En el ámbito paleobotánico, la Dra. Cristine Trevisan (INACH) afirma que “siempre vamos avanzando y buscando más datos para contar la historia de la conexión Sudamérica-Antártica. En este lugar tenemos también el límite K-Pg, de cuando se extinguen los dinosaurios (el final del Cretácico) y el inicio de una nueva era, el Cenozoico, donde surgen los mamíferos. En la paleontología esto tiene una importancia internacional, porque se produce un cambio de flora y fauna, podemos hablar incluso de un cambio en la biodiversidad de ese instante en la Tierra”. Este año se sumó al grupo paleobotánico la investigadora de Brasil, Dra. Joseline Manfroi, quien se enfocó en intervalos que contienen carbón, para comprender mejor los paleoincendios, saber sus causas, su extensión y el efecto que tuvieron en los ecosistemas.

En esta campaña, encontraron hojas de tamaños más grandes, con bordes lisos, de 10 a 12 centímetros, que hablan de un ambiente más cálido. Por el momento, se puede decir que serían lauráceas y mirtáceas, todas plantas cuyas familias hoy encontramos en el hemisferio sur.

Alexander Vargas destaca la conexión con el Continente Blanco, “porque el mismo Stegouros se parece bastante a formas de Antártica y de Australia y hay una historia de conectividad ahí que está emergiendo, de una cosa distinta a la que se conocía para el Cretácico tardío en el resto de Sudamérica, muy particular, con otra historia biogeográfica que creemos dará mucho que hablar a nivel mundial”.

Para Trevisan, las plantas son como el termómetro climático del pasado. Una hoja fósil puede entregar mucha información del clima de un lugar, por el borde de la hoja, por el tamaño, que incluso sirva para el desarrollo de modelos de conservación de los bosques actuales. La flora fósil también es importante para comprender mejor el ambiente en el que vivieron los dinosaurios del Cretácico en el hemisferio sur.

Otra línea de trabajo fue la geológica a cargo de la especialista Leslie Manríquez, quien hizo un levantamiento estratigráfico de distintos sitios, incluyendo uno en el cerro Guido y otro donde se encuentran fósiles de hadrosaurios, cerca de la frontera con Argentina. En Guido, Manríquez ya había realizado la estratigrafía general; en esta ocasión hizo una prospección más minuciosa de cada sucesión geológica, lo que implicó mirar capa por capa, a veces centimétricamente, y hacer un muestreo para el análisis geoquímico posterior y así conocer, por ejemplo, la salinidad del ambiente, algunas características minerales, las concentraciones de hierro, etc.

El Dr. Marcelo Leppe, director del INACH y uno de los responsables del auge de Cerro Guido como sitio clave de la paleontología internacional, cree que la preparación técnica de este equipo humano altamente especializado puede ser un aporte al proyecto del Centro Antártico Internacional (CAI). “A nivel nacional, hay una falta importante de paleontólogos y paleontólogas, y de técnicos. Durante los últimos diez años hemos entrenado a profesionales que tienen una visión mucho más multidisciplinaria. Este lugar va a aportar con material único para ser exhibido junto con paleorreconstrucciones, las que además serán más fidedignas gracias a los datos aportados por estas investigaciones. El concepto de la conexión Sudamérica-Antártica, que es parte del guión central del CAI, tendrá una expresión totalmente aterrizada, con ejemplos concretos de biota, de animales y plantas que se desplazaron entre ambas masas continentales e incluso una tercera que es Australia”, argumenta Leppe.

En esta campaña también participó el ilustrador científico Mauricio Álvarez (responsable de la imagen de portada de la revista Nature que anunció al mundo el hallazgo del Stegouros elengassen) y el paleontólogo José Pérez, de la Oficina Técnica Regional de Magallanes y de la Antártica Chilena del Consejo de Monumentos Nacionales, quien destacó la forma en que se han ejecutado estas expediciones. “Es un trabajo impecable, muy arduo, no solo por las condiciones del terreno, sino también por la calidad de las publicaciones. Es uno de los sitios más activos de investigación científica dentro de la región y me atrevería decir a nivel nacional”, concluye Pérez.

El INACH es un organismo técnico dependiente del Ministerio de Relaciones Exteriores con plena autonomía en todo lo relacionado con asuntos antárticos y tiene entre sus misiones el incentivar el desarrollo de la investigación científica, tecnológica y de innovación en la Antártica, el fortalecimiento de Magallanes como puerta de entrada al Continente Blanco y promover el conocimiento de las materias antárticas a la ciudadanía.

Este viernes los pequeños científicos tendrán nueva sala en el MIM

El museo, que además cumple 22 años, celebrará con entrada gratuita a niños y niñas la tarde del viernes, y todo el sábado y domingo. 

“Yo Exploro” se llama la nueva sala interactiva que el Museo Interactivo Mirador (MIM) inaugurará este viernes 4 de marzo y que está orientada a niños y niñas de entre 2 y 6 años de edad, la cual se proyecta como un espacio que brindará el primer acercamiento a la ciencia a miles de estudiantes de educación parvularia. 

El nuevo espacio, que se lanza el mismo día en que el museo cumple 22 años de existencia y en el marco del inicio del año escolar, tiene 273 metros cuadrados y cuenta con 16 módulos interactivos que se centran en la experiencia emocional y sensorial de distintos fenómenos científicos. 

Está dividida en dos ámbitos: el cuerpo y el entorno. De esta forma, primero experimentarán a través de sus sentidos con la luz, texturas, sonidos, olores, movimiento, equilibrio, caída y esfuerzo; para luego explorar algunos fenómenos físicos relacionados con el aire, el viento, la gravedad, el uso de engranajes y construcción de diversas estructuras. 

Como todas las últimas salas inauguradas por el MIM, que es parte de la Red de Fundaciones de la Presidencia, contó con la asesoría de Senadis y fue diseñada de forma inclusiva, en términos de accesibilidad y experimentación multisensorial.

Para celebrar este nuevo hito y a la vez un nuevo aniversario, el museo ofrecerá entrada gratuita a los niños y niñas menores de 12 años el viernes 4 de marzo en horario PM y la jornada completa del sábado 5 y domingo 6. Los tickets estarán disponibles de manera online en www.mim.cl desde el mediodía del martes 1 de marzo. 

En alianza con la ciencia, el turismo regional comienza a sumar un nuevo sello distintivo

Mediante el vínculo y diálogo entre los actores del turismo en la zona, junto a científicos y científicas de los centros de investigación de la región, las personas que visitan las costas de la zona han vivido significativas y novedosas experiencias.

El turismo, la “industria sin chimenea”, es el un motor laboral identitario de la Región de Coquimbo. Desde hace décadas, los encantos naturales de la zona son recorridos, de mar a cordillera, por miles de personas que aprecian la belleza de esta tierra. Pero, y especialmente en la costa, ¿cuánto es lo que sabemos de las especies que habitan allí, o de las condiciones y características de aquellos lugares?

La respuesta a estas y otras interrogantes las está entregando la iniciativa Rutas turísticas científicas, “Ciencia Trips”, del Proyecto Explora Coquimbo del Ministerio de Ciencia y ejecutado por la Universidad Católica del Norte. Mediante el vínculo y diálogo entre los actores del turismo en la zona (operador turístico Touristed, pescadores, dueños de restaurantes, etc.) y científicos y científicas de los centros de investigación de la región, los y las turistas han vivido significativas y novedosas experiencias durante su periplo por las costas. 

Recorrer, aprender y valorar

Investigadores e investigadoras han recorrido, junto a personas interesadas en el tema, algunos parajes costeros, contándoles in situ sobre las especies que habitan allí. Tal fue el caso de Punta de Choros, donde Lucía Silva, turista proveniente de Osorno, opinó que el recorrido turístico fue maravilloso para su familia, “más ahora en que es muy importante tomar conciencia sobre las especies marinas que habitan el lugar, y lo mejor es que la información de la flora y fauna la entregan personas preparadas y con estudios”.

En tanto, y desde la vereda de quien guio esta aventura, la investigadora de apoyo del Grupo de Ecología y Manejo de Recursos del Departamento de Biología Marina de la Universidad Católica del Norte, Natalia Arias, se mostró muy satisfecha por la oportunidad de compartir sus conocimientos, “pues resulta una excelente opción de transmitir lo que uno va aprendiendo con los años, para que el conocimiento tenga algo de utilidad hacia la comunidad”, añadió.

Educar, transformar e identificarse con la zona

El turismo, según destaca el Encargado de Ciencia Trips, Patricio Vega, es una herramienta transformadora que permite educar y transmitir conocimientos científicos a la comunidad, de manera entretenida y lúdica. Asimismo, subraya que 

“resulta fundamental que los científicos se vinculen con la industria turística y existan las voluntades de los diferentes actores para realizar un trabajo en conjunto, a fin de entregar experiencias memorables a las personas que nos visitan”.

Valor agregado y formación de turistas

Precisamente, el dotar al turismo regional de una nueva particularidad entusiasma a las autoridades del área, como es el caso de la Directora Regional de Sernatur, Angélica Funes, quien señala que el turismo científico permite que un/a visitante no sólo recorra distintos lugares, sino que además, “se empape de conocimientos y  luego pueda ser un divulgador más. Como región turística, podemos ir marcando un valor agregado y sustentable a todos quienes nos visitan, haciendo este destino mucho más atractivo”. 

Finalmente, desde el sector privado, la iniciativa también es altamente valorada. En palabras de María Antonieta Zúñiga, Gerente de la Agrupación de empresarios turísticos de la Avenida del mar (La Serena y Coquimbo) “Barrio del mar”,  el conocimiento científico contribuye a la formación de turistas más informados, “quienes valoran aún más  la experiencia que viven y se hacen haciéndose parte del desarrollo sostenible de la industria turística”. 

Investigación e innovación magallánica para la conservación de la vida silvestre de Antártica

Este es un buen ejemplo de que es posible asociar pequeñas empresas de Magallanes para apoyar en la resolución de problemas tecnológicos que enfrenta la ciencia antártica. Los trípodes para cámaras trampas que monitorearán las colonias de pingüinos y petreles, nos permitirán estimar el estado de conservación de estas en el tiempo.

El continente antártico está experimentando profundas variaciones ambientales vinculadas al cambio climático, que impactan transversalmente a su ecosistema. Es cada vez más necesario mantener un monitoreo continuo para comprender cómo los distintos componentes de este ecosistema son capaces de responder y adaptarse.

Como parte de las investigaciones que impulsa el Instituto Antártico Chileno (INACH) se encuentra el seguimiento anual de poblaciones de aves marinas, específicamente pingüinos y petreles gigantes en punta Armonía, isla Nelson, en el archipiélago de las islas Shetland del Sur.

En este lugar viven colonias de pingüinos barbijo y papúa, que están enfrentando transformaciones en su hábitat ya sea por cambios meteorológicos asociados a temperatura del aire, aumento de precipitaciones en forma de lluvia, y también cambios oceanográficos en sus áreas de alimentación que repercuten en la disponibilidad de kril, su principal fuente de alimentación. Los petreles gigantes, por otro lado, han sido poco estudiados en la Antártica, pero por sus características de depredadores y carroñeros oportunistas, también pueden servir como herramientas para monitorear los cambios ambientales.

Un factor importante en la historia de vida de las aves marinas es el inicio del período de reproducción. En punta Armonía, habitualmente este comienza durante octubre y noviembre cuando los adultos, luego de pasar gran parte del invierno fuera de las colonias, regresan a los nidos para comenzar el cortejo y puesta de huevos. Luego de varias semanas de incubación, eclosión y crecimiento de los pichones en el final del verano, estos van al mar por primera vez.

Los cambios temporales en el inicio del período reproductivo pueden afectar el éxito reproductivo y la estabilidad poblacional de estas especies. Para los científicos es relevante identificar el inicio de la reproducción, pero en sitios remotos como punta Armonía, lograr acceder en el momento exacto es muy dificultoso. Para esto, se recurre a diferentes métodos que permiten monitorear de manera remota e identificar exactamente el día que los pingüinos comienzan a retornar a sus nidos.

La instalación de cámaras fotográficas (también conocidas como “cámaras trampa”) es una forma muy eficiente para realizar este monitoreo. Una vez instaladas permiten el registro fotográfico continuo, durante períodos de tiempo de difícil aproximación a las colonias. Particularmente en Antártica, las condiciones ambientales para el despliegue de instrumentos son desafiantes, donde muchas veces la corrosión, el frío extremo o el viento destruye el material. En el caso de las cámaras trampa, si bien están protegidas por materiales resistentes, requieren que su sujeción mediante trípodes sea robusta.

En este sentido resulta interesante la capacidad local en Punta Arenas de contar con proveedores que construyan estos dispositivos. Se trabajó con Carlos Carrasco, dueño de Soldaduras Carrasco Macías, con quien diseñamos un trípode de acuerdo a nuestras necesidades. 

Parte del trabajo fue pensar en un diseño sólido, de materiales adecuados y, por supuesto, con un valor razonable. Tomamos parte de la experiencia con este tipo de trípodes instalados en la Patagonia para el monitoreo de glaciares y sumamos adaptaciones según nuestros equipamientos. De esta forma, llegamos a una estructura con “patas” móviles capaz de adaptarse a diferentes niveles de terreno, con soportes específicos diseñados para anclar tanto la cámara trampa como el panel solar, y en un formato relativamente compacto y transportable de 1,20 m de altura y aproximadamente veinte kilos. 

Un total de diez trípodes con cámaras trampa fueron instalados en distintos puntos en torno a las colonias de punta Armonía y permitirán mantener el monitoreo continuo de estas poblaciones de aves marinas. Incluso, dada su robustez, estos dispositivos permitirán recolectar datos durante el invierno, un período donde habitualmente no se genera mucha información y se desconoce la dinámica poblacional de estas especies.

Asimismo, el análisis de estas fotografías incurrirá en un importante esfuerzo de procesamiento en software y sistematización de los datos a partir de miles de fotografías. Esto abre una posibilidad de trabajo científico junto a la ciudadanía, la que en una labor mancomunada de ciencia ciudadana podría apoyar en estas labores, facilitando el trabajo de los científicos y aprendiendo sobre estas líneas de investigación. Los datos permitirán generar información fundamental para comprender la capacidad de respuesta al cambio climático y para definir medidas de conservación y planes de manejo que ayuden a la preservación de estas especies en el continente antártico.

Este estudio es financiado por el Programa de Áreas Marinas Protegidas del INACH, y aportará de manera colaborativa al Programa de Monitoreo del Ecosistema (CEMP) de la Comisión para la Conservación de los Recursos Vivos Marinos Antárticos (CCRVMA), organismo encargado del manejo y conservación de los recursos pesqueros antárticos y que a través del CEMP tiene una red desplegada con  este tipo de cámaras en diferentes sitios para el monitoreo de poblaciones dependientes de kril y el manejo ecosistémico de las pesquerías.

Campamento de ciencias reunió a decenas de profesionales de la educación en la Región de Coquimbo

La iniciativa que duró 5 días finalizó este viernes 14 de enero con una jornada de generación de vínculos, reflexión y conformación de comunidad. 

El Campamento para profes ExploraVA! 2022 reunió a 30 profesionales entre docentes, Educadores de Párvulo y Técnicos en Educación Parvularia en torno a las ciencias, quienes durante 5 días realizaron esta capacitación docente de 40 horas, que buscó fortalecer competencias para la para la educación en ciencias, y se desarrolló de forma telemática mediante talleres teórico-prácticos. 

El evento organizado por el Proyecto Explora Coquimbo, financiado por el Ministerio de Ciencia y ejecutado en la región por la Universidad Católica del Norte, fue realizado con jornadas sincrónicas de 9:00 a 13:00hrs. y asincrónicas, donde los participantes ponían en práctica, con diversas actividades, lo aprendido en la jornada mañanera.

Durante la semana los campistas tuvieron diversos talleres como “Análisis, sistematización e interpretación de datos”, a cargo de los Científicos de la Basura; “¿Cómo comunicar para el mundo de la ciencia?” de la mano de Josefina Hepp; “Estrategias innovadoras en la comunicación de la ciencia enfocado en medios digitales”, dictado por el destacado Comunicador de las Ciencias, Gabriel León, entre otros. 

En este sentido, la encargada del Campamento ExploraVA! en Coquimbo, Carolina Lagos, comentó que “después de una semana intensa que pasamos junto a los profesores de la Región de Coquimbo, podemos decir que hemos aprendido un montón, estuvimos viendo sobre como comunicar la ciencia para el mundo científico, cómo darle un giro creativo a esta comunicación, analizamos y sistematizamos datos y estuvimos hablando de las comunidades de aprendizaje, todo eso los profes lo agradecieron un montón, además les sirve para que ellos conozcan a otros profesores que están viendo los mismos objetivos que ellos, que es llevar las competencias científicas a sus aulas”.

Al respecto, la Coordinadora Ejecutiva del Proyecto Explora Coquimbo, Paulina Leiva, expresó la importancia de la participación de los docentes en esta capacitación “fue una instancia de fortalecimiento docente, donde pudimos notar un gran interés por parte de  profesoras y profesores, educadoras y asistentes de párvulos por participar de este espacio, lo que satisfactoriamente, denota la motivación de las y los trabajadores de la educación por acceder a formación continua que les permita ser mejores profesionales y aplicar sus aprendizajes tanto con sus estudiantes, como en sus respectivas comunidades educativas”. 

Y agregó que, esta instancia dio paso a los profesores para realizar una autoevaluación de su trabajo “les permitió también reflexionar sobre sus propias prácticas docentes y consensuar sobre qué factores deben ser repensados, con la finalidad de fortalecer el desarrollo de competencias tanto técnicas como transversales. Además, de formar redes de colaboración entre los docentes”.

La experiencia docente

Los 30 profesionales de la educación participantes provenían de las 3 provincias de la región. Desde la comuna de Los Vilos, la docente Evelyn Rojas del colegio Diego de Almagro señaló que participar del campamento fue “una experiencia maravillosa, especialmente la última jornada que trabajamos con comunidades de aprendizaje, así que me voy muy llenita, con mucho aprendizaje”. 

Del sector de La Cantera, en Coquimbo, Katty Rojas y Jennifer Araya del Jardín Infantil y Sala Cuna Ayllu también contaron su experiencia como campistas “ha sido fascinante hemos aprendido mucho, ha sido muy gratificante para nosotras, aprendimos muchas ideas para practicarla con los niños y las niñas. Y la idea también es aprovechar mucho estas instancias para adquirir conocimientos y realizar la bajada a los estudiantes”. 

Por su parte, el profesor Patricio Diaz, del Liceo Técnico Profesional Coresol de La Serena señaló que es muy interesante lo realizado “por ejemplo el taller realizado por los Científicos de la Basura donde pudimos entender el análisis de datos, incluyo las TICs y se dio una muy buena dinámica entre los colegas, igualmente esencial fue la labor que tuvieron las coordinadoras, en lo personal muy contento con este que es mi primer campamento, agradecido por el apoyo”.  

De esta forma, el objetivo se cumplió, transformando a los y las docentes en agentes de cambio al interior de sus instituciones escolares, quienes esperan poder entregar y desarrollar todas las herramientas adquiridas, agregando así un valor a la comunidad educativa a partir de las distintas dimensiones que tienen las ciencias y la tecnología. 

Investigadores del Centro Copas Coastal expusieron en panel de Impactos Climáticos y Estrategias de Adaptación del Congreso Futuro Biobío 2022

Directora de Copas Coastal, Dra. Camila Fernández, expresó que este año Congreso Futuro en regiones, estará enfocado en la urgencia climática y en poder transmitir a la población que debemos pasar a la acción para preservar nuestros ecosistemas.

Este miércoles 19 de enero, en Congreso Futuro #Biobío, y con la presencia de autoridades regionales, académicas, investigadoras e investigadores y público general, la directora de #CopasCoastal, Camila Fernández y el investigador, Iván Hinojosa, expusieron en el Primer Panel: Impactos Climáticos y Estrategias de Adaptación.

Al respecto, la directora de #CopasCoastal, Camila Fernández, manifestó que la exposición de la panelista principal, Ko Barret, subadministradora Auxiliar de Investigación de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA), se centró en mostrar de forma global los principales problemas que estamos enfrentando como planeta. 

Mientras que la contribución de Fernández fue llevar el debate a una escala regional, “ya que es urgente centrarnos en nuestros problemas de contaminación, de vulnerabilidad climática y de escasez hídrica, que son temas con que convivimos día a día en nuestra zona”.

Agregó que este año Congreso Futuro en regiones, estará enfocado en la urgencia y en poder transmitir a la población que debemos pasar a la acción, “ya que la huella ambiental que ha traído el Covid-19 ha sido muy alta, por lo tanto hay que tomar cartas en el asunto y trabajar a diversas escalas en materias medioambientales y de conservación”.

En la misma línea, Iván Hinojosa, precisó que su ponencia tuvo como eje el cambio climático en el ambiente marino, “enfocándome en el cambio de la distribución de las especies y cómo nosotros, los humanos, podríamos generar acciones para adaptarnos y aprovechar estos nuevos escenarios”. 

Añadió que el desafío “es justamente ver y evaluar cómo nos vamos adaptando al cambio climático y cómo ayudamos a reducir sus efectos, desde nuestra vereda de ciudadanos comunes y corrientes”.

Asimismo, estuvo presente el Dr. Iván Cartes, arquitecto, PhD y doctorado en Gestión de Riesgos en la Universidad de Nottingham, Reino Unido. 

Investigadores #CopasCoastal

La Dra. Camila Fernández Ibáñez, es bióloga Marina de la Universidad de Concepción, doctora y magister en Ciencias del Mar de la Universidad del Mediterráneo en Francia, habilitada para dirigir investigaciones por la Universidad de la Sorbonne en Francia, con especialidad Biogeoquímica Marina. Es Investigadora del CNRS desde 2008 y profesora visitante de la UdeC desde 2012. 

Es actualmente directora del Centro Basal Copas Coastal de la Universidad de Concepción. Coordina además el programa CEODOS Chile, que busca monitorear el océano costero de Chile cada 5 años, para ayudar a predecir los cambios que se vienen en nuestra seguridad alimentaria y capacidad del océano para absorber CO2. 

Lidera además el laboratorio franco-chileno LIA MAST, basado en UdeC y dedicado a la adaptacion a multiescala en ecosistemas acuáticos. Ha trabajado en temáticas como el impacto de la radiacion UV sobre los microorganismos marinos y la contaminación acuícola.

En tanto, el Dr. Iván Hinojosa, es profesor de la Facultad de Ciencias del Departamento de Ecología de la Universidad Católica de la Santísima Concepción y es doctor en Ciencias Biológicas de la Universidad de Tasmania, Australia.

Actualmente desarrolla investigación sobre la contaminación acústica subacuática y la contaminación por plásticos en diversos lugares del país, incluyendo las islas oceánicas del Archipiélago de Juan Fernández y de Rapa Nui. 

#CopasCoastal

#CongresoFuturoBiobío2022

Revista regional muestra el trabajo conjunto entre ciencia y comunidad para preservar la macha en Caleta San Pedro

Asimismo, presenta reportajes y entrevistas para conocer el concepto de “turismo transformacional” y al Pilpilén, ave insignia de La Serena; y asimismo, brinda detalles sobre una nueva iniciativa del Proyecto Explora Coquimbo: las Rutas Turísticas Científicas. 

La edición número 19 de la revista digital El Explorador, iniciativa del Proyecto Explora Coquimbo del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación, y ejecutado por la Universidad Católica del Norte, nos invita a viajar a la Caleta San Pedro de La Serena para conocer cómo la ciencia y la comunidad local trabajan unidos para cuidar el área de manejo de machas del lugar. 

Estas nuevas páginas, que cierran las publicaciones del 2021, presenta reportajes y entrevistas para conocer el turismo transformacional, tendencia que involucra los llamados “viajes transformadores”, experiencias que ayudan a las personas a impulsar cambios significativos en su vida y en su forma de ver las cosas. Patricio Vega, impulsor de esta iniciativa en la Región de Coquimbo, cuenta más al respecto. 

En esta misma línea, pueden revisarse detalles de una nueva iniciativa del Proyecto Explora Coquimbo: las Rutas Turísticas Científicas, la cual busca generar diálogos bi-direccionales entre científicos de las ciencias del mar, el mundo del turismo y las comunidades locales de tres puntos turísticos regionales que están conectados a través del borde costero de nuestra región. 

Asimismo, la revista presenta un reportaje del Pilpilén, ave que nidifica en las dunas de Caleta San Pedro y que fue designado como el ave insignia de La Serena. De igual forma, se presenta  el testimonio de dos habitantes de este lugar: Anahí Cifuentes, niña que escribió un premiado cuento que recopila las tradiciones de la caleta, y José Cariaga, uno de los primeros habitantes de la comunidad. 

Finalmente, y a través de ilustraciones y fotografías, se muestra cómo cocinar un paté de machas, y también, se cuenta cómo este molusco se extrae del área del manejo de Caleta San Pedro y culmina como la estrella de una de las preparaciones culinarias de la localidad: la empanada de macha. 

¿Dónde leer El Explorador? Se puede descargar en www.explora.cl/coquimbo, o bien, leer online en este enlace: https://issuu.com/exploradormagazine/docs/explorador_19_-_dic