De 12 regiones son los equipos seleccionados para participar de la XVII Feria Antártica Escolar

Se recepcionaron 85 trabajos de estudiantes de enseñanza media de todo el país, los que fueron revisados por el jurado científico. Este encuentro nacional de la ciencia polar juvenil se llevará a cabo entre el 4 y el 5 de noviembre, como antesala al Día de la Antártica Chilena. 

Un total de 29 trabajos fueron seleccionados para participar en la versión número 17 de la Feria Antártica Escolar (FAE), certamen que es organizado por el Instituto Antártico Chileno (INACH) y que se desarrollará en formato virtual entre el 4 y 5 de noviembre, como actividad previa al Día de la Antártica Chilena (6 de noviembre).

La FAE es un concurso de investigación científica enfocado en Antártica y dirigido a estudiantes de educación media, de primero a tercero medio de establecimientos científico-humanistas y de 1º a 4º medio en el caso de liceos técnico-profesionales, establecimientos educacionales de toda dependencia, es decir, municipales, particulares pagados y particulares subvencionados, del territorio nacional.

En la presente versión, se recepcionaron 85 trabajos de todas las regiones del país. Tras una exhaustiva revisión de los miembros del jurado científico, fueron 29 los escogidos para pasar a la siguiente etapa. Los proyectos corresponden a las regiones del Maule (6), Valparaíso (4), Metropolitana (3), Los Ríos (3), Antofagasta (2), Coquimbo (2), O’Higgins (2), Biobío (2), Los Lagos (2), Tarapacá (1), Ñuble (1) y Aysén (1).

Cabe destacar que en esta oportunidad, por la pandemia del COVID-19 y atendiendo a las dificultades del sistema educacional al no tener clases presenciales, se adaptaron las bases del concurso y se admitieron por primera vez que las investigaciones, todas de carácter bibliográfico, pudieran ser guiadas por los profesores o por padres y apoderados, pero contando con el respaldo del establecimiento educacional.

La siguiente fase del concurso corresponde al encuentro nacional de la ciencia antártica juvenil, donde los seleccionados deberán presentar sus proyectos ante un jurado integrado por expertos antárticos y un jurado ciudadano, lo que se hará de manera virtual. Los grupos mejor evaluados de la competencia ganarán el premio principal, que consiste en integrar una expedición al Continente Blanco y vivir la experiencia única de investigar en terreno y observar los avances del Programa Nacional de Ciencia Antártica.

El INACH es un organismo técnico dependiente del Ministerio de Relaciones Exteriores con plena autonomía en todo lo relacionado con asuntos antárticos y tiene entre sus misiones el incentivar el desarrollo de la investigación científica, tecnológica y de innovación en la Antártica, el fortalecimiento de Magallanes como puerta de entrada al Continente Blanco y promover el conocimiento de las materias antárticas a la ciudadanía.

 

Título Región Comuna Establecimiento Estudiante 1 Estudiante 2 Docente o apoderado
Efecto de la ingesta de microplásticos sobre el crecimiento poblacional del kril antártico (Euphausia superba) Ñuble Coelemu Colegio Santa Teresita Giuliana Estefanía Burgos Larenas Araceli Nicolet Saavedra Palma Cristian Ramon Tapia Herrera
Pequeñas introducciones y grandes efectos: colémbolos exóticos y nativos de la Antártica y el subantártico Valparaíso Algarrobo Colegio Pukalan Javiera Belén Troncoso Villar Sophia Ignacia Troncoso Villar Verónica Alejandra Villar Reyes
Análisis de la factibilidad de una floración de algas nocivas (FAN, marea roja) provocada por el complejo Alexandrium y/o del género Dinophysis en la península Antártica. Aysén del General Carlos Ibáñez del Campo Coyhaique Liceo Bicentenario Altos del Mackay Constanza Aracely Mazzey Andrade Rayen Martina Manquemilla Mario Luis Fernando López Saravia
Los Valles Secos de la Antártica como un modelo análogo para estudiar el origen de la vida en Marte Maule Constitución Colegio Constitución Carlos Felipe Ybar Miños Amparo Valentina Valdés Salas José Andrés Freire Contreras
Condiciones fisiológicas e interacciones ecológicas de Mytilus chilensis y Mytilus galloprovincialis, como especies invasoras en un ecosistema antártico Los Ríos Valdivia Instituto Chile Asia Pacífico Isadora Constanza Monroy Latorre Martina Victoria Loyola Vásquez Cristina Gloria Villazón Oyarzo
Entendiendo los factores que intervienen en los procesos de formación y conservación de los fósiles del Cretácico superior en islas antárticas Metropolitana de Santiago Santiago Instituto Nacional José Miguel Carrera Ignacio Alejandro Álvarez Silva Gabriel Nicolás González Belaúnde Milenne del Pilar Mejías Lazcano
Mascarillas quirúrgicas para la protección individual contra el COVID-19. ¿Nueva amenaza para el continente antártico? Maule Talca Liceo de Cultura y Difusión Artística de Talca Reichel Milena Rodríguez Becerra   Paulina de los Ángeles Rojas Caro
Análisis comparativo del impacto de emisiones de gases de efecto invernadero y carbono negro sobre superficies de hielo antártico de mar de Weddell y sobre el paso de Drake, en ecosistemas antárticos Maule Maule Colegio Melián Diego José Hormazabal Salinas Scarleth Jarella Muñoz Aravena Nataly del Carmen Rodríguez Aravena
La acidificación oceánica y su efecto en cocolitofóridos del océano Austral Antofagasta Antofagasta Colegio Inglés San José Pía Fernanda Echeñique Páez Fernanda Antonia Oyarce Acuña Norma Elizabeth Cruz Tapia
Efecto antropogénico del aumento del turismo comercial e investigativo como impacto acumulativo en el ecosistema antártico Maule Talca Colegio Inglés de Talca Antonia Soledad Araya Hernández Ignacia Jesús Niedmann Lipsky María Teresa Burgos Rojas
Aumento de las temperaturas, deshielo antártico y la alteración dentro de las comunidades fitoplanctónicas: ¿Posible efecto dominó faunístico y económico? Los Ríos Valdivia Windsor School Fernando Alonso Winter Alfaro Tomás Alberto Peña Cifuentes Daniela Nicol Cosimo Fernández
Ballenas, kril y fitoplancton y su rol ecológico en el planeta Los Ríos Valdivia Colegio San Luis de Alba Valentina Paz Ojeda Otth Catalina Sofía Bustamante Täger Jennifer Constanza Inalef Pineda
Cómo obtener agua líquida para consumo humano en el continente antártico a partir del agua atmosférica Biobío Yumbel Liceo Diego Portales Palazuelos Graciela Antonia Figueroa Mellado Benjamín Antonio Moraga Cabrera Nelly del Carmen Alarcón Araneda
Síndrome de hibernación Metropolitana de Santiago Las Condes Dunalastair Las Condes Andrés Cortés de Monroy Quiroga   Sabina Quiroga Muñoz
Mytilus platensis, ¿una amenaza para el ecosistema antártico? Valparaíso La Ligua Liceo Pulmahue Haref Linares Bocanegra Lin Ziyi Asencios Bocanegra Ronald Alexis Aguilera Briceño
Efectos del aumento de CO2 en las diatomeas del océano Austral Valparaíso Llay Llay Liceo Bicentenario Llay Llay (Liceo Politécnico Llay Llay) Estefanía Andrea Morales Zamora   Carolina del Pilar Rodríguez Miranda
Evaluación in vitro de la actividad antiviral contra el SARS-CoV-2 (COV-19) en extractos ricos de polisacáridos sulfatados en el alga parda antártica Desmarestia anceps Antofagasta Antofagasta Colegio Harvest Christian School Joaquina Siomara Garrido Digoy Miria Da Costa Faria Kathleen Estefanía Cid Sanhueza
Euphausia superba: crustáceo pequeño pero gran gigante, indispensable en el reciclaje de bioelementos del ecosistema antártico. Coquimbo Coquimbo Leonardo Da Vinci Constanza Francisca Cabrera Cabezas   Norys Villarroel Alcayaga
¿Cómo afectará el cambio climático a las pesquerías actuales y futuras del océano Austral, especialmente a los stocks de kril? Tarapacá Alto Hospicio Liceo Bicentenario Juan Pablo II María Otazú Huanca   Viviana Rivera Estay
Acidificación del océano: Repercusiones en la fisiología del kril antártico Maule Linares Escuela agrícola salesiana Don Bosco Linares Fernando Andrés Pérez Espinoza Daniela Victoria Ojeda Vásquez Felipe Andrés Herrera Martínez
El efecto de la disminución del kril en las poblaciones de ballenas jorobadas Maule Constitución Colegio Constitución Javiera Antonia Parra Paredes Agustina Jassiel Parra Ancamilla José Andrés Freire Contreras
Importancia de la teledetección para el estudio de fenómenos en la Antártica Los Lagos Quellón Liceo Paulo Freire Katherine Luciana Montiel Cárdenas Mariela Victoria Martínez Haro Eduardo Nelson Olivares Contreras
Nieve verde y el surgimiento de nuevas patologías en Antártica Coquimbo La Serena Colegio Andrés Bello Centro de La Serena Sebastián Andrés Vega Chepillo Nisthy Esperanza Araya Saavedra Katherine Elizabeth Tapia Gahona
Cambio climático sobre el permafrost, condiciones del agua y sus efectos sobre el ecosistema marino costero antártico Biobío Los Ángeles Colegio San Rafael Arcángel Francisca Sofía Muñoz Zamora Javiera Alejandra Pinto Villagrán Nabil Hanna Marzuca Nassr
Efecto del cambio climático al sistema inmunológico y la susceptibilidad a enfermedades que aquejan a Pygoscelis antarcticus y Pygoscelis adeliae en la Antártica Libertador General Bernardo O’Higgins Rancagua Colegio Inglés Saint John Sofía Paz Cerpa Sánchez Aracelli Constanza Gálvez González Alex Antonio Catalán Román
Crioconitas en los Valles Secos de McMurdo, el derretimiento de los glaciares y sus repercusiones en el fitoplancton antártico Metropolitana de Santiago Colina Colegio San Antonio Selena Ayllen Pizarro Araya Diego Alonso Escobar Jara Nicole Abarca Riveros
Antártica autosustentable: Proteínas anticongelantes (AFP) ¿en sistemas fotovoltaicos? Libertador General Bernardo O’Higgins Chépica Liceo Fermín del Real Castillo Domingo Hernán Pérez Ortiz Ignacio Alfonso Morales González Natalia Paz Navarro Cabello
Enfoque de género en el Programa Nacional de Ciencia Antártica desde la experiencia y los datos Los Lagos Ancud Liceo Comercial El Pilar Sofía Amanda Gajardo Hernández Constanza Nathalie Caro Yentzen Sandra Carolina Hernández Soto
Los efectos de cambios ambientales y climáticos en especies antárticas. ¿Qué especies se extinguirán? Valparaíso Viña del Mar Colegio Hebreo Doctor Jaim Weitzman Gittel Katharina Funk Rusowsky   Daniela Alexandra Rusowsky Fuenzalida

Cerca de 800 educadores y docentes de todo Chile participaron de talleres de ciencia antártica

Por primera vez la convocatoria se amplió a todas las regiones del país y en formato digital por la contingencia sanitaria.

Una extraordinaria acogida tuvo el ciclo de talleres “Investigadores Polares por un Día” organizado por el Instituto Antártico Chileno (INACH) y que contó con la colaboración del Programa Explora del Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación. Durante la semana del 5 al 9 de octubre, se contabilizó un total de 794 participantes, entre educadoras de párvulos y docentes de enseñanza básica que residen y trabajan en diferentes ciudades de Chile.   

Cabe destacar que este 2020 se cumplen once años desde que el INACH comenzó a desarrollar capacitaciones en temáticas de ciencia antártica enfocadas en profesionales, técnicos de la educación parvularia y estudiantes de estas carreras. No obstante, la actual contingencia sanitaria obligó a que estas sesiones se efectuaran en formato digital y se aprovechó la oportunidad para hacerse extensiva por primera vez a interesados de todo el territorio nacional. Las versiones anteriores de estos talleres se efectuaban solo para la región de Magallanes y de la Antártica Chilena, y su convocatoria 2019 llegó a cincuenta participantes.

De esta manera, el lunes 5 de octubre fue el turno para las regiones de Arica y Parinacota, Tarapacá y Antofagasta; el martes 6, de Atacama y Coquimbo; el miércoles 7, en jornada de la mañana para Valparaíso y Región Metropolitana, y en la tarde participaron representantes de O’Higgins, Maule y Ñuble; jueves 8, para Biobío y Araucanía; y, por último, el viernes 9 se conectaron docentes de Los Ríos, Los Lagos, Aysén y Magallanes.

En estas seis sesiones, los participantes pudieron aprender sobre aspectos generales de la Antártica y sobre las teleconexiones que tiene este continente con las diferentes zonas de Chile. Este fenómeno se entiende como el efecto de este territorio en el clima de otras latitudes de la Tierra y de nuestro país. Es importante aclarar que la Corriente de Humboldt, que nace en la corriente circumpolar antártica, se encarga de enfriar las aguas del océano Pacífico influyendo en el clima y en los ecosistemas marinos.

Las exposiciones estuvieron a cargo de los integrantes del Comité Nacional de Investigaciones Antárticas (CNIA). Primero, el Dr. Raúl Cordero de la Universidad de Santiago de Chile presentó el lunes y martes; el Dr. Elie Poulin de la Universidad de Chile participó el día miércoles; el Dr. Jorge Carrasco de la Universidad de Magallanes expuso el jueves y el Dr. Francisco Fernandoy de la Universidad Andrés Bello, el día viernes. Todos ellos abordaron las teleconexiones desde sus diferentes áreas de investigación. 

Posteriormente, se exhibieron cápsulas educativas sobre teleconexiones preparadas por integrantes del Programa Nacional de Ciencia Antártica (PROCIEN), como la Dra. Marely Cuba (UDEC), la Dra. Julieta Orlando (PUC), el Dr. Guillaume Schwob (PUC), la Dra. Angélica Casanova (UC Temuco), la Dra. Céline Lavergne (UPLA), el Dr. Eduardo Castro, el Dr. Cristóbal Galván (UMAYOR) y Elías Barticevic (INACH). 

En el último bloque de las distintas sesiones se les mostró el material educativo que está disponible para descargar en www.inach.cl y que queda a la disposición de los docentes y de las familias. Como novedad se presentó el Manual de Actividades Antárticas de “Investigadores Polares por un Día”, material que está dirigido a niños y niñas de niveles preescolares y educación básica de acuerdo al currículum educacional y que cuenta con cuatro ejes temáticos: una introducción al Continente Blanco, el océano Austral y su biodiversidad, los exploradores antárticos y la Antártica como un sensor del cambio climático, material desarrollado en alianza con el PAR Explora Magallanes y Antártica Chilena.  

También se les invitó a conmemorar el Día de la Antártica Chilena (6 de noviembre) desde todas las regiones del país. La idea es que los educadores puedan escoger alguna de las actividades contenidas en el manual y que puedan realizar ese día, fecha en que precisamente se cumplen 80 años desde que el presidente Pedro Aguirre Cerda fijó los límites del Territorio Chileno Antártico . 

Comentarios positivos de la audiencia se recibieron al finalizar las sesiones; uno de estos fue el de Claudia Sáez desde Osorno, región de Los Lagos, quien agradeció esta instancia de capacitación. “Es la primera vez que participo, ahora de manera online, y me encantó, fue muy interesante y entretenida. Y qué bueno que descubrí esto, ya no me voy a desconectar más de esta temática antártica, mil gracias por esta invitación”, expresó. 

Por su parte, Carolina Donoso, directora del Jardín Infantil “Pepita de Oro” de Porvenir, comentó: “Estoy muy contenta de poder participar nuevamente con mis compañeras de Junji y de otros establecimientos educacionales que se sumaron a esta capacitación. Ahora, a través de un nuevo desafío que es la dirección de un jardín infantil, estoy plasmando a todo mi equipo esta pasión por el Continente Blanco, por nuestra Antártica, y que a través del método científico podemos aprender mucho sobre la importancia que tiene este continente para nuestro entorno y vida cotidiana”. 

Desde el INACH también agradecieron el apoyo y colaboración de los integrantes del PROCIEN y representantes del CNIA para la realización de estas capacitaciones. Asimismo, destacan la amplia concurrencia de los docentes y educadores, que, sin duda alguna, compartirán estos conocimientos con sus respectivos estudiantes y párvulos.

El INACH es un organismo técnico dependiente del Ministerio de Relaciones Exteriores con plena autonomía en todo lo relacionado con asuntos antárticos y tiene entre sus misiones el incentivar el desarrollo de la investigación científica, tecnológica y de innovación en la Antártica, el fortalecimiento de Magallanes como puerta de entrada al Continente Blanco y promover el conocimiento de las materias antárticas a la ciudadanía.

Mario Castro asume como director del Museo Nacional de Historia Natural

El arqueólogo y Master of Arts y PhD en Antropología Biológica posee una larga y vasta trayectoria como encargado de proyectos de inversión de la Subdirección Nacional de Museos del Servicio.

Este lunes 5 de octubre de 2020 asumió en sus funciones el nuevo director del Museo Nacional de Historia Natural, Mario Castro Domínguez, quien resultó ganador del concurso público con que el Servicio Nacional del Patrimonio Cultural del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio convocó a un proceso de selección para proveer este cargo directivo en uno de los tres museos nacionales que forman parte del mencionado Servicio.

Al momento de su nombramiento, el profesional se desempeñaba como encargado de proyectos de inversión en la Subdirección Nacional de Museos, responsabilidad que ejercía desde hace más de 19 años y a través de la cual prestaba soporte a la formulación, supervisión y gestión en terreno de los proyectos de infraestructura y/o museografía dependientes de dicho organismo. En este cargo que ejerció desde abril de 2000 a la fecha, Castro Domínguez encabezó capacitaciones y asesorías en planificación estratégica y formulación de proyectos dirigidas a profesionales de los museos del Servicio como también asesorías en materias de conservación y exhibición de patrimonio bioantropológico.

Junto con agradecer la labor como directora subrogante de María Isabel Orellana, el subsecretario del Patrimonio Cultural Emilio De la Cerda dio la bienvenida al nuevo director y destacó la envergadura del desafío: “La herencia de este museo es enorme: es el más antiguo del país, surge previo a la investigación formal de las universidades convirtiéndose en un arca y punta de lanza del conocimiento, y fue hogar de grandes próceres y gestores del siglo XIX y XX. Junto con ello, es de los más queridos y visitados por la gente. Esta trayectoria nos apela y desafía a mirar con ambición, responsabilidad y alegría los retos pendientes y del futuro. Uno de los primordiales será concretar los proyectos de infraestructura para superar las consecuencias del terremoto y ampliar definitivamente los espacios. Asimismo ver cómo seguimos renovando la relación con los públicos y las regiones en el marco de nuevos paradigmas que nos impone el siglo XXI. Un nuevo ciclo con tareas importantes para abordar junto a los increíbles equipos del museo y ahora en el marco de Ministerio de las Culturas”.

Arqueólogo de la Universidad de Chile, Master of Arts y PhD en Antropología Biológica de la Universidad de Toronto, Canadá, el profesional cuenta con una amplia experiencia en la institución desde su ingreso como curador al Museo Histórico Nacional, subdirector Nacional de Museos entre julio de 1997 y abril de 2000, y desde abril hasta diciembre de 2014.

“Este es un tremendo desafío considerando la envergadura de la institución, la trayectoria y la historia que hay detrás, lo que eso significa para el mañana y proyectarlo acercándonos a los 200 años. Como la idea es proyectarlo 100 o 200 años más, es un trabajo bien agotador pero muy estimulante y también provocador. Creo que si logramos que este museo se consolide en todos los desafíos que tiene, particularmente en infraestructura, en potenciar más sus colecciones, en ser aún más valorado de lo que es por la ciudadanía, será fantástico, ese es el mejor desafío que podemos tener”, expresó el nuevo director del Museo Nacional de Historia Natural, Mario Castro.

Entre sus logros, Castro ha desarrollado también una relevante carrera docente como profesor de Anatomía Humana en la Universidad de Chile desde el año 1980 hasta el año 2006 y luego en la Universidad del Desarrollo desde 2007 a la fecha. Además, fue Investigador responsable en la identificación del cuerpo de Diego Portales, y comisario de colecciones en el préstamo de la momia Chinchorro para la exhibición temporal “Great Journey, el viaje de la humanidad” realizada en el Museo Nacional de la Naturaleza y Ciencia en Tokio en 2013.

Ha publicado numerosos artículos referidos a la especialidad bioantropológica en revistas científicas indexadas y ha participado en numerosos proyectos de investigación e inversión a través de fondos sectoriales, de Fondo de Apoyo a la Investigación Patrimonial (FAIP), y  del Fondo Nacional de Desarrollo Regional, FNDR, relacionados a su trayectoria institucional.

El designado directivo tiene como objetivo liderar y gestionar de manera integral y estratégica el Museo Nacional de Historia Natural conforme a los mandatos institucionales y los lineamientos del Servicio, poniendo a disposición de las diversas comunidades un museo moderno y articulado acorde a los desafíos museológicos, científicos y tecnológicos actuales, mediante estilos de trabajo que aporten al cumplimiento de la misión institucional de generar conocimiento y valoración del patrimonio natural y cultural de Chile mediante experiencias memorables.

El director del Servicio Nacional el Patrimonio Cultural (SNPC), Carlos Maillet Aránguiz, afirmó que “es un día histórico porque los museos son las personas y detrás de eso hay una comunidad que espera venir a visitarlo, venir a conocer, a empaparse de la cultura, del patrimonio y la ciencia. Por otro lado están los funcionarios, que están en un momento en que necesitan compañía, liderazgo, empatía. Necesitan saber hacia dónde va este museo. Por lo tanto es muy importante el rol que cumplimos todos nosotros con los equipos para poder llevar el museo a sus 200 años con una gran perspectiva, con grandes desafíos, con incidencia en las políticas públicas, en la construcción de nuestra sociedad. Así que le deseamos lo mejor al nuevo director porque si a él le va bien, a todos nosotros nos va bien y a los equipos les va bien”.

Detectado un posible marcador de vida en Venus

Un equipo internacional de astrónomos ha anunciado hoy el descubrimiento de una molécula poco común, la fosfina, en las nubes de Venus. En la Tierra, este gas sólo se fabrica de forma industrial o por microbios que prosperan en ambientes libres de oxígeno. Los astrónomos han especulado durante décadas con la posible existencia de microbios en las nubes altas de Venus, microbios que flotarían libres de la superficie abrasadora pero que necesitarían de una muy alta tolerancia a la acidez. La detección de fosfina podría apuntar a tal vida “aérea” extraterrestre.

“Cuando obtuvimos los primeros indicios de fosfina en el espectro de Venus, ¡fue un shock!”, afirma la responsable del equipo, Jane Greaves, de la Universidad de Cardiff (Reino Unido), quien vio por primera vez signos de fosfina en observaciones realizadas con el Telescopio James Clerk Maxwell (JCMT), operado por el Observatorio de Asia Oriental (East Asian Observatory), en Hawái. Confirmar su descubrimiento requería del uso de 45 de las antenas del conjunto ALMA (Atacama Large Millimeter/submillimeter Array), en Chile, un telescopio más sensible y del que ESO (Observatorio Europeo Austral) es socio. Ambas instalaciones observaron Venus a una longitud de onda de aproximadamente 1 milímetro, mucho más de lo que el ojo humano puede ver (solo los telescopios instalados a gran altitud pueden detectarlo de manera eficaz).

El equipo internacional, que incluye a investigadores de Reino Unido, Estados Unidos y Japón, estima que la fosfina existe en las nubes de Venus en una concentración muy pequeña, sólo una veintena de moléculas por cada mil millones. Tras sus observaciones, realizaron cálculos para ver si estas cantidades podían provenir de procesos naturales no biológicos en el planeta. Algunas ideas incluían luz solar, minerales lanzados hacia arriba desde la superficie, volcanes o relámpagos, pero ninguno de estos podría generar la cantidad suficiente. Se descubrió que estas fuentes no biológicas producían como máximo una diezmilésima parte de la cantidad de fosfina que veían los telescopios.

Según el equipo, para crear la cantidad observada de fosfina (que consiste en hidrógeno y fósforo) en Venus, los organismos terrestres sólo tendrían que trabajar, aproximadamente, al 10% de su productividad máxima. Se sabe que las bacterias de la tierra producen fosfina: toman fosfato de minerales o de material biológico, añaden hidrógeno y, en última instancia, expulsan la fosfina. Probablemente, cualquier organismo de Venus sería muy diferente a sus primos de la Tierra, pero también podrían ser la fuente de la fosfina detectada en la atmósfera.

Pese a que el descubrimiento de la fosfina en las nubes de Venus fue una sorpresa, los investigadores confían en su detección. “Para nuestro gran alivio, las condiciones eran buenas en ALMA para hacer observaciones de seguimiento, mientras que Venus estaba en un ángulo adecuado con respecto a la Tierra. Sin embargo, el procesamiento de los datos fue complicado, ya que ALMA no suele buscar efectos tan sutiles en objetos muy brillantes como Venus”, afirma Anita Richards, miembro del equipo del Centro Regional ALMA del Reino Unido y de la Universidad de Manchester. “Al final, descubrimos que ambos observatorios habían visto lo mismo: débil absorción en la longitud de onda correcta que se correspondía con gas fosfina, donde las moléculas son retroiluminadas por las nubes más cálidas que tienen debajo”, añade Greaves, quien dirigió el estudio publicado hoy en Nature Astronomy.

Otra miembro del equipo, Clara Sousa Silva, del Instituto Tecnológico de Massachusetts (EE.UU.), ha investigado la fosfina como un gas de “biofirma” de vida que no usa el oxígeno en planetas alrededor de otras estrellas, ya que la química normal no profundiza en este tema. Ella comenta: “¡Encontrar fosfina en Venus fue un regalo inesperado! El descubrimiento plantea muchas preguntas, por ejemplo, cómo podrían sobrevivir algunos organismos. En la Tierra, algunos microbios pueden hacer frente hasta a un 5% de ácido en su entorno, pero las nubes de Venus están hechas de ácido casi en su totalidad”.

El equipo cree que su descubrimiento es significativo porque pueden descartar muchas formas alternativas de hacer fosfina, pero reconocen que confirmar la presencia de “vida” necesita de mucho más trabajo. Aunque las nubes altas de Venus tienen agradables temperaturas de hasta 30 grados centígrados, son increíblemente ácidas (alrededor del 90% es ácido sulfúrico), lo que plantea problemas importantes para cualquier microbio que intente sobrevivir en ese entorno.

Leonardo Testi, astrónomo de ESO y Director de Operaciones Europeas de ALMA, que no participó en el nuevo estudio, declara que “La producción no biológica de fosfina en Venus está excluida por nuestra comprensión actual de la química de la fosfina en las atmósferas de los planetas rocosos. Confirmar la existencia de vida en la atmósfera de Venus sería un gran avance para la astrobiología; por lo tanto, es esencial dar continuidad a este emocionante resultado con estudios teóricos y observacionales con el fin de excluir la posibilidad de que la fosfina en planetas rocosos también pueda tener un origen químico diferente al de la Tierra”.

Más observaciones de Venus y de planetas rocosos fuera de nuestro Sistema Solar, incluso con el próximo Telescopio Extremadamente Grande de ESO, pueden ayudar a recopilar pistas sobre cómo puede originarse en ellos la fosfina y contribuir a la búsqueda de signos de vida más allá de la Tierra.

Crédito imagen: ESO/M. Kornmesser/L. Calçada & NASA/JPL/Caltech

Comunidades bacterianas de esponja antártica se verían afectadas por efectos del cambio climático

Los autores del texto son los investigadores del Instituto Antártico Chileno Rodolfo Rondón, Marcelo González, Alejandro Font, Magdalena Osorio y César Cárdenas.

La esponja antártica Isodictya kerguelenensis habita comúnmente en zonas someras de 10 a 20 metros de profundidad. Se han publicado estudios previos sobre su respuesta al estrés térmico en laboratorio y otro que se realizó en terreno respecto de cómo varía en el tiempo el microbioma (comunidades bacterianas simbiontes) de esta especie, lo que ha permitido a los científicos entender cómo enfrenta la variabilidad ambiental en bahía South (isla Doumer, península Antártica) y entrega una nueva perspectiva de cómo esta especie y otros organismos responderán a los cambios futuros.  

El estudio más reciente se denomina “Efectos de los factores de estrés de cambio climático en las comunidades procariotas de la esponja antártica Isodictya kerguelenensis” y fue elaborado por investigadores del Departamento Científico del Instituto Antártico Chileno (INACH) durante la Expedición Científica Antártica (ECA 54) del año 2018 en los laboratorios de base Yelcho y revela a través de un trabajo experimental de laboratorio cómo los simbiontes (bacterias y Archaea) asociados a esta esponja responden al ser afectados por dos factores: el aumento de la temperatura del agua del mar y las lesiones por impactos de los glaciares que se desprenden durante el verano.

De acuerdo con el Dr. Rodolfo Rondón, uno de los autores, la idea de estudiar las lesiones surgió a partir de las observaciones de terreno obtenidas por el biólogo marino del INACH, Dr. César Cárdenas, en un estudio previo publicado en la revista Frontiers in Microbiology. “En ese estudio, al marcar esponjas para muestrearlas en tres veranos sucesivos observaron que muchas de estas presentaban daños y lesiones en los tejidos, ocasionadas por el barrido de trozos de glaciares que se producen por el deshielo. Nos interesó evaluar si estas lesiones provocan cambios en la composición de procariontes asociados a una de estas especies, Isodictya kerguelenensis”, comentó Rondón.

Es, además, uno de los primeros estudios que investiga el efecto de múltiples estresores en estos invertebrados marinos en Antártica. La mayoría de las investigaciones, debido a las limitaciones asociadas a trabajar en zonas tan alejadas como Antártica, se enfoca en medir solo el efecto de la temperatura o la acidificación. En este caso particular, los científicos testearon otro estresor y uno de los factores físicos más importantes: el efecto del impacto de icebergs en la fauna bentónica.

La socavación del hielo modela las comunidades someras antárticas. De hecho, la literatura científica señala que en promedio un 30 % del fondo marino es afectado por icebergs en el período de un año. Esto ocurre porque “va removiendo todo a su paso y crea un mosaico de organismos, ya que limpia el fondo y luego otros llegan a colonizar, por lo tanto, son comunidades sometidas a un alto grado de estrés físico y hoy se sabe que en algunas zonas las comunidades de organismos son relativamente jóvenes porque los icebergs impactan el fondo marino de manera significativa”, explica Cárdenas, otro de los encargados del estudio.

Según Rondón, se puede afirmar que la composición del microbioma procarionte se encuentra afectada por las lesiones. “Esto lo detectamos con análisis multivariables. Además, se observó un claro cambio en dicha composición a nivel taxonómico de órdenes entre los individuos con y sin lesiones. De manera interesante, hay un grupo de Unidades Taxonómicas Operacionales (OTU) que aumentan su presencia en individuos con lesiones, siendo algunas de ellas pertenecientes a familias previamente reportadas en enfermedades de esponjas y corales”, precisó.  

Proyecciones de esta investigación

Los resultados ayudan a entender la importancia que puede tener este impacto físico, modelando las comunidades microbianas asociadas a estas especies. A su vez, el estudiar cómo este efecto interactúa con la temperatura ayuda a entender las potenciales consecuencias que podrían suceder en el escenario de cambio climático. “Un aumento mayor en la temperatura del océano, someterá a un mayor estrés directo a los organismos y también indirectamente a través de un aumento del impacto de icebergs”, afirma Cárdenas.

Resta conocer qué sucederá a futuro con las esponjas si se exponen a un calentamiento más prolongado o qué ocurrirá después de un tiempo a temperaturas más normales. Solo en parte se encuentra respuesta en otro estudio anterior, donde analizaron individuos de esta misma especie y de otras. “No hallamos diferencias en el microbioma en los individuos que fueron muestreados en tres veranos consecutivos, incluso cuando en uno de ellos se registraron temperaturas de 3 ºC. Esto podría indicar un grado de resiliencia, en donde el microbioma es capaz de volver a su equilibrio en un período de tiempo más prolongado, luego de haber sido sometido a estrés”, expresa Cárdenas y agrega que serían capaces de resistir al estrés, sin embargo, esto debe ser validado a través de experimentos más prolongados en laboratorio.

Para Rondón, son tres las interrogantes que quedan abiertas a partir de esta investigación.  “La primera es, cuáles son los roles funcionales desde el punto metabólico de los microorganismos procariontes en individuos sin y con lesiones. La segunda, si existe o no una ruptura del balance fisiológico del consorcio esponja y microorganismos (el holobionte), producido por el estrés de las lesiones. Y, finalmente, saber cuáles son los efectos de los daños y lesiones producidas por la caída de los trozos de glaciares, a nivel del ecosistema bentónico donde viven estas esponjas”, expuso.   

Sin lugar a dudas, este estudio, que es parte del Programa de Áreas Marinas Protegidas del INACH, es un aporte al conocimiento de las respuestas de las esponjas antárticas y cómo enfrentan la variación ambiental. “Los estudios indican que al parecer no todas las esponjas serían perdedoras en este escenario de cambio climático y eso mismo puede ser extrapolado a otros organismos antárticos; es crucial desarrollar enfoques integradores para predecir cómo los organismos, las comunidades y los ecosistemas enfrentarán combinaciones de factores estresantes. Queda mucho por entender sobre las respuestas de los organismos antárticos a los diversos impactos que genera el calentamiento global”, concluye el Dr. Cárdenas.

Effects of climate change stressors on the prokaryotic communities of the antarctic sponge Isodictya kerguelenensis fue publicado recientemente por la revista especializada Frontiers in Ecology and Evolution. Sus autores son los investigadores del INACH Rodolfo Rondón, Marcelo González, Alejandro Font, Magdalena Osorio y César Cárdenas.

El INACH es un organismo técnico dependiente del Ministerio de Relaciones Exteriores con plena autonomía en todo lo relacionado con asuntos antárticos y tiene entre sus misiones el incentivar el desarrollo de la investigación científica, tecnológica y de innovación en la Antártica, el fortalecimiento de Magallanes como puerta de entrada al Continente Blanco y promover el conocimiento de las materias antárticas a la ciudadanía.

Con gran éxito finalizó el ciclo de charlas de la Estación Antártica Virtual

La instancia del INACH sirvió para acompañar y asesorar a los y las estudiantes de educación media de todo Chile que participarán de la Feria Antártica Escolar 2020.

Luego de casi dos meses de interacción continua con los miles de seguidores en redes sociales, finalizó con gran éxito el ciclo de charlas de la Estación Antártica Virtual que efectuó el Instituto Antártico Chileno (INACH) como una forma de acompañar y asesorar científicamente a los y las estudiantes de educación media de todo Chile que participarán de la Feria Antártica Escolar 2020 www.inach.cl/fae/

Las presentaciones y diálogos con 15 investigadores y profesionales del INACH, fueron transmitidos por las redes sociales del INACH: Facebook Live, Instagram Live y YouTube, llegando a un poco más de 55.000 personas en Facebook; 1.500 reproducciones en YouTube; 7.000 reproducciones en Instagram y con un promedio de 200 personas en vivo por sesión.

En cada sesión de la Estación Antártica Virtual, los asistentes pudieron escuchar e interactuar con profesionales del Continente Blanco, quienes respondieron consultas durante las transmisiones en vivo y posteriormente a través de un Aula Virtual, donde además han podido acceder a bibliografía de apoyo para la confección de un artículo de investigación, requisito del concurso.

Todas y cada una de las charlas efectuadas se encuentran disponibles para su consulta en los canales respectivos. Cabe señalar que debido a la pandemia y a la distancia social, los talleres y charlas en línea han sido cada vez más frecuentes. El INACH ha implementado herramientas digitales como una forma de entregar contenidos claves sobre la Antártica para un público joven y deseoso de información de calidad.

El INACH es un organismo técnico dependiente del Ministerio de Relaciones Exteriores con plena autonomía en todo lo relacionado con asuntos antárticos y tiene entre sus misiones el incentivar el desarrollo de la investigación científica, tecnológica y de innovación en la Antártica, el fortalecimiento de Magallanes como puerta de entrada al Continente Blanco y promover el conocimiento de las materias antárticas a la ciudadanía. 

Valdivia/ Mala calidad del aire y pobreza energética: aliados invisibles del COVID-19

El uso de leña como combustible, sumado a las malas condiciones de aislación de las viviendas y los altos índices de contaminación del aire, podrían generar condiciones muy favorables para el desarrollo del Covid-19 en las ciudades del sur de Chile afectando a la población más vulnerable, según estudio de investigadores CEDEUS.

Por: Lila Osorio, CEDEUS

La capital de la Región de Los Ríos presenta un uso intensivo de leña para calefacción, tal como el resto de las ciudades del centro-sur de nuestro país, las que han estado entre las más contaminadas del mundo en varias ocasiones.

Felipe Encinas, investigador CEDEUS y académico de la Facultad de Arquitectura UC, explica que “la precariedad del ambiente intradomiciliario tiene consecuencias negativas para la salud física y mental de las personas, y aumenta su vulnerabilidad frente a enfermedades que atacan al sistema respiratorio. Hay evidencia en Estados Unidos e Inglaterra acerca del rol de los contaminantes en la dispersión e incidencia de COVID-19”.

En el caso de Valdivia, señala Encinas, el 25% de las familias están sometidas a un estrés económico agudo y permanente, en el cual el abastecimiento de energía es secundario ante las dificultades que tienen para satisfacer necesidades básicas. Ello implica que, para calefaccionarse, la población más vulnerable recolecte leña o incluso materiales de desecho para combustionar sistemas que no siempre tienen la ventilación adecuada. Y ello en casas que no cuentan con estándares térmicos por lo tanto más difíciles de calentar.

Dado que existen antecedentes acerca de la que la contaminación atmosférica aumenta la tasa de incidencia y mortalidad de las enfermedades respiratorias, es relevante conocer cuáles son los sectores más contaminados en cada ciudad y quienes están más expuestos a la contaminación.

El estudio establece cuáles son los sectores en Valdivia que presentan mayores índices de contaminación por el uso de combustibles no adecuados, determinando que la contaminación atmosférica no afecta a todos por igual, sino que se concentra en ciertas áreas como las poblaciones Altos de Mahuiza, Pablo Neruda, Yáñez-Zabala, los Ediles, el sector conocido como CORVI, y en torno al Parque Kramer.

Además, al cruzar dicha información con datos demográficos que indican en qué sectores viven la población de mayor edad, y por ende más vulnerable al COVID-19, queda en evidencia que son las mismas áreas más contaminadas. Y donde también existe una mayor concentración de familias pertenecientes a los primeros tres deciles de ingreso, es decir, familias con una mayor vulnerabilidad económica y social, lo cual es coincidente con la precariedad de la vivienda.

Un porcentaje muy importante de los habitantes del centro-sur de nuestro país está sometido a condiciones desfavorables de acceso a la energía para lograr confort térmico en sus hogares. Como consecuencia, la población enfrenta una carga económica importante asociada a la compra de energía para calefacción, llevándola a preferir combustibles de mala calidad, pero a precio asequible, con múltiples consecuencias para la salud

Esta problemática es denominada como pobreza energética y se asociada a tres causas principales: bajos niveles de ingresos, altos costos de energía y bajos niveles de eficiencia energética residencial.

Según los investigadores, este concepto posibilita comprender mejor el uso de combustibles no apropiados, considerando su asequibilidad (precio relativo en comparación a otras fuentes de energía), su accesibilidad (posibilidad de autoabastecerse a través de recolección) y su capacidad calorífica. Este último aspecto es muy relevante en un contexto ambiental caracterizado por el frío y la humedad.

Considerando sólo los meses de invierno, el 60% de los hogares de Valdivia podrían estar en un estado de pobreza energética, ya que utilizan más del 10% de sus ingresos para satisfacer necesidades de energía. El estado de la vivienda es probablemente uno de los factores más relevantes en este análisis, en términos del impacto potencial que el frío, la humedad y la contaminación atmosférica puedan tener en la salud de las personas que las habitan.

A partir de este análisis, para el equipo se vuelve evidente la necesidad de mejorar las condiciones de aislación térmica de las viviendas, el acceso a fuentes energéticas de mejor calidad y la protección de la población vulnerable a partir del refuerzo del sistema de salud. Es para esto necesario que se accionen políticas urgentes, de mediano y largo plazo a modo de mejorar la aislación de las viviendas y el uso de energías limpias y sostenibles.

El mamífero fósil más antiguo de Chile fue descubierto en la comuna de Torres del Paine

Los restos corresponden a pequeños dientes de hace 74 millones de años, que fueron desenterrados durante las expediciones paleontológicas en Cerro Guido, provincia de Última Esperanza, que forman parte del Programa Nacional de Ciencia Antártica, del INACH.

Un artículo científico publicado recientemente en el Boletín del Museo Nacional de Historia Natural valida un nuevo y gran descubrimiento de investigadores chilenos y argentinos: el primer mamífero mesozoico de Chile y el registro más austral de un mamífero gondwanaterio.

Fue nombrado como Magallanodon baikashkenke, denominación que proviene de la región de Chile donde fue encontrado, es decir, Magallanes y la Antártica Chilena; “odontos” deriva del griego “diente” y su nombre específico procede del Aonikenk “bai”, que significa abuelo y “kashkenke” valle. La especie se entendería como “valle de los abuelos”, en alusión a lo que hoy se conoce como valle del río de Las Chinas, y apunta a que este sector contiene los ancestros de muchos linajes de plantas y animales, algunos extintos y otros ancestros de organismos que conquistaron distantes rincones del megacontinente Gondwana. El sitio se encuentra ubicado al norte de Cerro Guido, provincia de Última Esperanza.

Los primeros indicios de este mamífero fueron encontrados en las expediciones paleontológicas de los años 2017, 2018 y 2019, organizadas por el Instituto Antártico Chileno (INACH). “Este animal está representado por un diente incisivo, dos molariformes posteriores muy gastados y un molariforme anterior muy poco gastado. Esto nos va a permitir interpretar muchas otras especies de gondwanaterios tanto de América del Sur, como de Madagascar y de India que son una incógnita, cuyos restos preservados están bastante gastados”, destacó el autor principal del artículo e investigador de la División de Paleontología de Vertebrados del Museo de la Plata de Argentina, Dr. Francisco Goin.

Cabe destacar que este importante acontecimiento se enmarca dentro del Proyecto Anillo “Registro fósil y evolución de vertebrados” coordinado por el investigador de la Universidad de Chile, del Dr. Alexander Vargas, y del Fondecyt “Patrones paleogeográficos vs. el cambio climático en Sudamérica y la península Antártica durante el Cretácico tardío: ¿Una posible explicación para el origen de la biota austral?”, del Dr. Marcelo Leppe, actual director del INACH. 

Según Leppe, “este valle ya completa 10 años de estudio. Sabíamos de la tremenda importancia que va a tener en la historia natural que estamos construyendo de la región austral de Sudamérica, pero también de su interrelación con la Antártica y cómo esa interrelación determinó muchos de los rasgos que tiene hoy día el paisaje actual entre Nueva Zelandia, Australia, Antártica y Sudamérica. Estamos intentando reconstruir esa historia. El magallanodón viene a completar una pieza más que muestra que hubo una relación con el continente africano y los subcontinentes de Madagascar e India, muy importantes a la hora de entender que hay una historia previa cuando el megacontinente Gondwana estaba unido”. 

¿Cómo era esta especie y cómo vivió?

La edad del magallanodón se puede estimar en unos 71-74 millones de años y habitó la Patagonia durante el Cretácico tardío junto con dinosaurios, cocodrilos, tortugas y aves. Su hábitat se matizaba con bosques frondosos y ríos abiertos meandriformes que terminaban en la Cuenca de Magallanes, que se desarrolló en esta época. Un ambiente con una diversidad de vegetación y con una temperatura probablemente un poco más elevada que la actual. 

No obstante esto, se ubicaba más al sur, en una latitud más alta. “Actualmente, el valle del río de Las Chinas está al noreste de las Torres del Paine, pero la paleolatitud que tenía hace 74 millones de años era aproximadamente a la altura de Puerto Williams, casi unos 500 kilómetros al sur. Sin embargo, la flora indica que no era un ambiente frío y albergaba una diversidad de plantas”, describe Sergio Soto-Acuña, uno de los autores del artículo “Primer mamífero Mesozoico de Chile: El registro más austral de un gondwanaterio del Cretácico tardío”.

Los gondwanterios fueron un grupo de mamíferos primitivos que no están emparentados con los placentarios ni con los marsupiales. “Este es el primer mamífero de la era de los dinosaurios de Chile, del tamaño de un coipo. No es un roedor, no tiene nada que ver con uno en realidad, pero evolucionó de manera independiente los incisivos y dientes masticadores tipo roedor. Está en una posición evolutiva intermedia entre los mamíferos que ponen huevos, como el ornitorrinco o el equidna, y los mamíferos marsupiales. Podría haber tenido una de esas dos formas, pero no tenemos evidencia fósil directa”, señala el Dr. Alexander Vargas, investigador de la Universidad de Chile.

Importancia y proyecciones de este hallazgo

La morfología de los molares y los movimientos masticatorios infieren que este tipo de gondwanaterianos tenía hábitos alimenticios herbívoros que incluían dentro de su alimentación diversas plantas. “No sabemos muchos detalles de su dieta, pero haremos análisis en ese sentido”, mencionó Sergio Soto-Acuña.

Los hallazgos de este tipo de mamíferos de la era de los dinosaurios son muy escasos y más en esta zona austral cercana a la Antártica. “Todo lo que se está descubriendo ahí es nuevo. Es una zona poco explorada, pero se están encontrando muchas cosas interesantes y más aún sobre la región que está más al sur de lo que es ahora Magallanes, una región que en el Cretácico era una región del polo sur, mucho más cerca que ahora a la Antártica. Los registros en general sobre esta zona son escasos, mucho más los registros sobre mamíferos mesozoicos”, explica Vargas.

Los investigadores están confiados en que este valle seguirá entregando sus secretos en los próximos años y auguran una productividad científica de no menos de 20 años. Actualmente, son más de 60 grupos de organismos que están en estudio, “lo que demuestra que es uno de los sitios más importantes de América para conocer el final de la era de los dinosaurios”, afirma Leppe. 

El proyecto “Patrones paleogeográficos vs. el cambio climático en Sudamérica y la península Antártica durante el Cretácico tardío: ¿Una posible explicación para el origen de la biota austral?”, forma parte del Programa Nacional de Ciencia Antártica (PROCIEN), administrado por el INACH.

El INACH es un organismo técnico dependiente del Ministerio de Relaciones Exteriores con plena autonomía en todo lo relacionado con asuntos antárticos y tiene entre sus misiones el incentivar el desarrollo de la investigación científica, tecnológica y de innovación en la Antártica, el fortalecimiento de Magallanes como puerta de entrada al Continente Blanco y promover el conocimiento de las materias antárticas a la ciudadanía.

WP2Social Auto Publish Powered By : XYZScripts.com