Estudio evaluará impacto socioeconómico de la invasión del castor en la Patagonia chilena

La investigación está a cargo de un equipo de la Facultad de Ciencias Forestales y de la Conservación de la Naturaleza de la Universidad de Chile, en el marco del Proyecto GEF Castor. Los resultados se proyectan para el primer semestre de 2019, con los que se busca actualizar y precisar las pérdidas económicas, sociales y culturales asociadas al castor, además de alternativas de control de la especie.

Una investigación preliminar realizada en 2017, calculó las pérdidas económicas que generan siete especies exóticas invasoras presentes en territorio nacional. En el caso del castor, el país pierde anualmente 65 millones de dólares, como mínimo, por acción del castor. Además, la especie ha invadido 23 mil hectáreas de bosque nativo en la Patagonia, poniendo en peligro especies como la lenga y el coigüe. Sin embargo, era necesario ajustar y precisar las magnitudes estimadas, por lo que el Proyecto GEF Castor encargó un estudio de valoración socio-económica enfocado exclusivamente en el castor a un equipo de la Facultad de Ciencias Forestales y de la Conservación de la Naturaleza (FCFCN) de la Universidad de Chile.

“Con este nuevo estudio buscamos recabar más información para la toma de decisiones en cuanto a las acciones de mitigación y control del castor en la Región de Magallanes. Así podremos determinar de mejor manera qué programas implementar, los costos asociados, los actores que deberían participar y evaluar planes efectivos” Jonathan Lara, asistente técnico FAO del Proyecto GEF Castor

Trabajo interdisciplinario

El  informe también entregará un marco conceptual de carácter cualitativo con los impactos socio-culturales y políticos que ocasiona la especie exótica invasora, además de proyecciones de los daños y un análisis de las ventajas y desventajas de las diferentes alternativas de acción. Se espera que los resultados estén durante el primer semestre de 2019.

“Estamos ansiosos de contar con esta información que será muy valiosa para el país, por lo que una vez obtenidos los resultados, estos serán compartidos a través de talleres con las instituciones involucradas en la conservación de especies” Jonathan Lara, asistente técnico FAO del Proyecto GEF Castor

Claudia Cerda, doctora en Ciencias Agrarias y académica de la FCFCN de la Universidad de Chile, a cargo del estudio, asegura que el impacto del castor se manifiesta a través de diferentes escalas.

“Los daños de la especie afectan componentes estructurales y funcionales de la biodiversidad patagónica, no solo de ecosistemas de bosque y acuáticos, sino que también de matorrales, pastizales, turberas e incluso marinos, además de sistemas productivos agropecuarios” Claudia Cerda, doctora en Ciencias Agrarias y académica de la FCFCN de la Universidad de Chile

Entre los elementos a evaluar se encuentra la pérdida de biomasa forestal, disminución de zonas pastoriles, captura de carbono, recursos públicos invertidos en investigación, reparación de daños en infraestructura de caminos, entre otros. La investigación cuenta con el respaldo del Ministerio del Medio Ambiente y la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), organismos ejecutores del Proyecto GEF Castor, y se espera que los resultados estén durante el primer semestre de 2019.

Ruta más austral de Chile: Castoreras dificultan avances en la construcción de caminos

El equipo del Proyecto GEF Castor en Magallanes estableció conversaciones con diversas direcciones del Ministerio de Obras Públicas en la región, y con el Cuerpo Militar del Trabajo (CMT), comprobando las implicancias negativas que tiene la presencia del castor en las obras de vialidad y la construcción de la ruta más austral del país.

En una reunión del Proyeco GEF Castor con diversas autoridades del Ministerio de Obras Públicas (MOP) se discutió la problemática que significa la presencia del castor en labores que se desarrollan en terreno, lo que implica mayores gastos y riesgos para los equipos. A la cita acudieron Jorge Martinic, de la Dirección de Obras Hidráulicas (DOH); Sergio Santelices, de la Dirección General de Aguas (DGA); y Diego López, analista ambiental de la Dirección de Vialidad.

“Este Proyecto GEF es absolutamente importante para la realidad regional. Se trata de una especie que hoy está fuera de control, por lo que se debe contar con un plan de monitoreo y control, además de la identificación de los lugares más afectados para empezar. Evidentemente, en todo lo que le podamos colaborar estamos a disposición” Sergio Santelices, Dirección General de Aguas

A su vez, Diego López, quien lleva diez años trabajando en terreno y ha podido vivenciar el impacto del castor, agregó que el problema no se acota al sur de la isla.

“Como Dirección de Vialidad nos preocupa la construcción de caminos que sean seguros, pero la presencia del castor no ayuda, ya que puede taponear alcantarillas generando un peso sobre el camino que no está calculado inicialmente. Entonces, que el camino pueda hundirse, es un riesgo latente” Diego López, analista ambiental de la Dirección de Vialidad

A partir de reuniones como ésta se evidencia la necesidad de abordar en espacios institucionales y de manera intersectorial, una preocupación que ha estado latente en terreno hace décadas, afectando a algunas comunidades de manera aislada, a la actividad económica de diversos sectores, como también interfiriendo macro proyectos de Estado, como el de establecer la conectividad del continente con su última franja de soberanía, a través de la ruta más austral del país.

Los desafíos de construir la ruta más austral de Chile

En Tierra del Fuego, desde el año 1994 se avanza en la construcción de la ruta que permitirá conectar el territorio continental con bahía Yendegaia, en el canal Beagle, y romper el aislamiento de los habitantes de Puerto Williams. De esa forma, se dará conectividad a todo Tierra del Fuego con una ruta de 139 kms. construida por el Ejército, a través del Cuerpo Militar del Trabajo (CMT), por convenio vigente de obras mandatado por el MOP.

Si bien esta ruta austral ya suma 85 kilómetros, su construcción se ha enfrentado a una serie de complicaciones por cuidados ambientales. El mayor Luis Parra, jefe técnico de la Subjefatura Zonal del CMT, señala que la presencia del castor en la zona ha afectado las labores desde un comienzo, hace 14 años.

“Las castoreras son tan grandes que son como verdaderos lagos, quedando inundado todo el sector donde supuestamente está la faja de implementación del camino. Entonces, hay que entrar a desarmar las castoreras. Tenemos un acuerdo con CONAF para que ellos vayan a apoyarnos y poder desaguar ese sector, y recién ahí poder empezar a tomar los datos topográficos necesarios para la construcción del camino” mayor Luis Parra, jefe técnico de la Subjefatura Zonal del CMT

Al mismo tiempo, las implicancias negativas no solo afectan en la construcción de los caminos propiamente tal, sino también en el diario vivir de los trabajadores. Para llevar a cabo la construcción del camino, el CMT se instala con campamentos en terreno, con un personal entre 40 y 80 efectivos por cada uno, quienes se abastecen de agua potable de los afluentes más cercanos.

“Hacemos los análisis que corresponde y los tratamientos necesarios al agua que captamos. El problema es que la mayoría de los afluentes están contaminados por las castoreras, con coliformes fecales de castor”, mayor Luis Parra, jefe técnico de la Subjefatura Zonal del CMT

Lo que implica invertir recursos humanos y materiales, para solucionar la problemática.

Todas las obras que conllevan la construcción de este camino han sido sometidas voluntariamente a la resolución de calificación ambiental (RCA) con el objetivo de conservar el medio ambiente. Patricio Pérez Alarcón, encargado de Medio Ambiente del CMT recalca la importancia de adquirir las competencias adecuadas sobre la temática.

“Para nosotros es súper importante tener claro el marco legal, conocer los protocolos y capacitarnos, es decir, tener las herramientas necesarias para poder hacer un manejo específico donde nosotros estamos. No significa que vamos a resolver el problema, pero sí poder aportar en lo que nos afecta a nosotros, con las competencias apropiadas” Patricio Pérez Alarcón, encargado de Medio Ambiente del CMT

En ese sentido, el Proyecto GEF Castor busca avanzar en el diseño de marcos institucionales, legislativos y de gobernanza, que logren establecer las mejores formas de gestión coordinada, tal como lo señala Felipe Guerra.

“Es importante ver que tenemos brechas como país en la gestión institucional de este tipo de problemas como el castor (…) El objetivo de los proyectos GEF a nivel internacional, siempre es apoyar a los Estados o al país a solucionar un problema como éste. Como proyecto nos corresponde generar la mayor cantidad de instancias para establecer una estrategia de cómo el Estado, a través de las instituciones y servicios, puede hacerse cargo de la problemática” Felipe Guerra, coordinador nacional Proyecto GEF Castor

 

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