Realizarán inédito estudio de “marea roja” en la Patagonia

Un equipo multidisciplinario de expertos chilenos y extranjeros liderará una expedición oceanográfica para investigar el fenómeno que, desde su primer registro en Chile, ha causado la muerte de 23 personas, solo en la Región de Magallanes.

La comúnmente llamada “marea roja”, denominada en términos científicos como Floraciones Algales Nocivas (FAN), es un fenómeno natural que ocurre por el incremento exponencial de microalgas en los océanos, consideradas la base de la cadena alimentaria de los ecosistemas marinos. Estos microscópicos organismos envenenan los mariscos, los que a su vez, debido a la alta toxicidad, pueden llegar a causar la muerte de los seres humanos que los consumen.

El primer episodio de “marea roja” en Chile se registró en 1972 en la Región de Magallanes y Antártica Chilena. Desde entonces y hasta la fecha, solo en dicho territorio, 23 personas han fallecido producto de este veneno paralizante.

Los fiordos y canales de la Patagonia chilena son considerados sitios altamente vulnerables a los eventos de FAN. A raíz de ello, y gracias a la adjudicación del proyecto “Cabo de Hornos: plataforma para la prospección glaciar-oceánica de Floraciones Algales Nocivas en la Región de Magallanes y Antártica Chilena”, un equipo multidisciplinario de científicos realizará un inédito estudio en el extremo sur del país. 

Se trata de investigadores del Centro de Investigación Dinámica de Ecosistemas Marinos de Altas Latitudes (IDEAL) de la Universidad Austral de Chile (UACh), la Universidad de Magallanes (UMAG) y el Instituto de Fomento Pesquero (IFOP), quienes realizarán una expedición a bordo del buque oceanográfico Cabo de Hornos. El grupo de 20 científicos chilenos y extranjeros zarpará desde Puerto Montt rumbo a la región norte de Magallanes, en noviembre próximo. Oceanógrafos biológicos, químicos y físicos, biólogos moleculares y especialistas en bio-óptica marina, entre otros, participarán en la campaña, que tendrá como objetivo realizar la investigación más completa sobre FAN que se haya hecho hasta la fecha en la zona de fiordos y canales.

“Históricamente, hemos desarrollado monitoreos en la Región de Magallanes. Sin embargo, esta es la primera vez que en Chile, la problemática de la ‘marea roja’ se abordará desde diversas disciplinas científicas de manera complementaria y sinóptica, en un trabajo colaborativo científico interinstitucional”, aseguró la Dra. Gemita Pizarro, investigadora de IFOP.

“La mayoría de los estudios realizados en torno a la ´marea roja` en Chile se ha hecho solo en los canales y fiordos. Tras la adjudicación de este proyecto, podremos explorar los ecosistemas marinos de zonas oceánicas, y entender de mejor manera las condiciones de este fenómeno”, afirmó el Dr. Máximo Frangópulos, investigador de la UMAG y el Centro IDEAL.

En la expedición participarán, además, investigadores del Centro de Investigación en Ecosistemas de la Patagonia (CIEP), la Pontificia Universidad Católica (PUC), el Instituto Antártico Chileno (INACh), la Universidad del Bío-Bío (UBB), el Alfred Wagener Institute (AWI, Alemania) y la University of Stirling (Escocia).

Cambio climático

Los científicos irán en la búsqueda de posibles nuevas especies que sean tóxicas y potenciales de producir eventos de FAN en la Región de Magallanes. El levantamiento de información ayudará a conocer cómo se están comportando actualmente las microalgas respecto de la producción de distintos venenos, así como su distribución desde los glaciares hasta la zona oceánica.

“¿Qué ocurrirá ante escenarios futuros de cambio climático y otras actividades antropogénicas? Si en 20 o 30 años continúa el derretimiento de glaciares, ¿cuál será el efecto y con cuánta frecuencia se darán estos eventos? Esas son algunas de las interrogantes que buscamos resolver en esta área altamente vulnerable”, concluyó el Dr. José Luis Iriarte, investigador del Centro IDEAL, del Instituto de Acuicultura UACh y líder de la expedición.

Ruta más austral de Chile: Castoreras dificultan avances en la construcción de caminos

El equipo del Proyecto GEF Castor en Magallanes estableció conversaciones con diversas direcciones del Ministerio de Obras Públicas en la región, y con el Cuerpo Militar del Trabajo (CMT), comprobando las implicancias negativas que tiene la presencia del castor en las obras de vialidad y la construcción de la ruta más austral del país.

En una reunión del Proyeco GEF Castor con diversas autoridades del Ministerio de Obras Públicas (MOP) se discutió la problemática que significa la presencia del castor en labores que se desarrollan en terreno, lo que implica mayores gastos y riesgos para los equipos. A la cita acudieron Jorge Martinic, de la Dirección de Obras Hidráulicas (DOH); Sergio Santelices, de la Dirección General de Aguas (DGA); y Diego López, analista ambiental de la Dirección de Vialidad.

“Este Proyecto GEF es absolutamente importante para la realidad regional. Se trata de una especie que hoy está fuera de control, por lo que se debe contar con un plan de monitoreo y control, además de la identificación de los lugares más afectados para empezar. Evidentemente, en todo lo que le podamos colaborar estamos a disposición” Sergio Santelices, Dirección General de Aguas

A su vez, Diego López, quien lleva diez años trabajando en terreno y ha podido vivenciar el impacto del castor, agregó que el problema no se acota al sur de la isla.

“Como Dirección de Vialidad nos preocupa la construcción de caminos que sean seguros, pero la presencia del castor no ayuda, ya que puede taponear alcantarillas generando un peso sobre el camino que no está calculado inicialmente. Entonces, que el camino pueda hundirse, es un riesgo latente” Diego López, analista ambiental de la Dirección de Vialidad

A partir de reuniones como ésta se evidencia la necesidad de abordar en espacios institucionales y de manera intersectorial, una preocupación que ha estado latente en terreno hace décadas, afectando a algunas comunidades de manera aislada, a la actividad económica de diversos sectores, como también interfiriendo macro proyectos de Estado, como el de establecer la conectividad del continente con su última franja de soberanía, a través de la ruta más austral del país.

Los desafíos de construir la ruta más austral de Chile

En Tierra del Fuego, desde el año 1994 se avanza en la construcción de la ruta que permitirá conectar el territorio continental con bahía Yendegaia, en el canal Beagle, y romper el aislamiento de los habitantes de Puerto Williams. De esa forma, se dará conectividad a todo Tierra del Fuego con una ruta de 139 kms. construida por el Ejército, a través del Cuerpo Militar del Trabajo (CMT), por convenio vigente de obras mandatado por el MOP.

Si bien esta ruta austral ya suma 85 kilómetros, su construcción se ha enfrentado a una serie de complicaciones por cuidados ambientales. El mayor Luis Parra, jefe técnico de la Subjefatura Zonal del CMT, señala que la presencia del castor en la zona ha afectado las labores desde un comienzo, hace 14 años.

“Las castoreras son tan grandes que son como verdaderos lagos, quedando inundado todo el sector donde supuestamente está la faja de implementación del camino. Entonces, hay que entrar a desarmar las castoreras. Tenemos un acuerdo con CONAF para que ellos vayan a apoyarnos y poder desaguar ese sector, y recién ahí poder empezar a tomar los datos topográficos necesarios para la construcción del camino” mayor Luis Parra, jefe técnico de la Subjefatura Zonal del CMT

Al mismo tiempo, las implicancias negativas no solo afectan en la construcción de los caminos propiamente tal, sino también en el diario vivir de los trabajadores. Para llevar a cabo la construcción del camino, el CMT se instala con campamentos en terreno, con un personal entre 40 y 80 efectivos por cada uno, quienes se abastecen de agua potable de los afluentes más cercanos.

“Hacemos los análisis que corresponde y los tratamientos necesarios al agua que captamos. El problema es que la mayoría de los afluentes están contaminados por las castoreras, con coliformes fecales de castor”, mayor Luis Parra, jefe técnico de la Subjefatura Zonal del CMT

Lo que implica invertir recursos humanos y materiales, para solucionar la problemática.

Todas las obras que conllevan la construcción de este camino han sido sometidas voluntariamente a la resolución de calificación ambiental (RCA) con el objetivo de conservar el medio ambiente. Patricio Pérez Alarcón, encargado de Medio Ambiente del CMT recalca la importancia de adquirir las competencias adecuadas sobre la temática.

“Para nosotros es súper importante tener claro el marco legal, conocer los protocolos y capacitarnos, es decir, tener las herramientas necesarias para poder hacer un manejo específico donde nosotros estamos. No significa que vamos a resolver el problema, pero sí poder aportar en lo que nos afecta a nosotros, con las competencias apropiadas” Patricio Pérez Alarcón, encargado de Medio Ambiente del CMT

En ese sentido, el Proyecto GEF Castor busca avanzar en el diseño de marcos institucionales, legislativos y de gobernanza, que logren establecer las mejores formas de gestión coordinada, tal como lo señala Felipe Guerra.

“Es importante ver que tenemos brechas como país en la gestión institucional de este tipo de problemas como el castor (…) El objetivo de los proyectos GEF a nivel internacional, siempre es apoyar a los Estados o al país a solucionar un problema como éste. Como proyecto nos corresponde generar la mayor cantidad de instancias para establecer una estrategia de cómo el Estado, a través de las instituciones y servicios, puede hacerse cargo de la problemática” Felipe Guerra, coordinador nacional Proyecto GEF Castor

 

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